El estreno de Idilio y Catástrofe durante el II Ciclo de Música Contemporánea de Sevilla nos llevó a la iglesia del monasterio de la Cartuja, donde se encuentra situado el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Un sitio, sin duda, perfecto para el idilio. De la catástrofe se encargó el personal del ayuntamiento, que no dio una a derechas. Sin ir más lejos, los programas de mano que nuestra Dimi con tanto cariño había diseñado no aparecieron por ninguna parte. De luces y sonido, mejor no hablar.
Por fortuna, estamos ya curtidos en estas lides (el Circuito es también buena muestra
y el encanto del sitio, el público y las propias obras fue creando un ambiente mágico en el que contar historias. Porque de eso va Idilio y catástrofe: por primera vez nos planteamos la narración y la dramaturgia… y vaya que si no ha gustado!!!!
Las fotos que tenemos por aquí son buena muestra de ello, ya que incluso sin sonido se puede apreciar la intensidad de determinados momentos, ¿verdad Julio?.
Fotos: Gema Vázquez

En formación americana con dirección.

Dúo para “Ojos claros y serenos” de Cardinales (oC).

La lengua de signos también era empleada en Cardinales.

Entre las obras se recitaron los poemas que luego eran cantados; en la segunda parte, los recitadores forman parte de la propia obra del compositor estonio Veljo Tormis.

En formación tradicional sin dirección para Isuri Eepos (Tormis).

Marcos Padilla: “Mi boca estaba cantando, mi corazón estaba preocupándose”.

Intervención de los tenores.

Espectacular el “Hechizo contra la serpiente” en manos de Julio López.

En formación paralela para concluir el espectáculo.